Juan Ignacio López Barreto

Nativo de Santa Fe, Argentina, nace bajo el signo de géminis.

A la edad de nueve años comienza sus estudios de violonchelo, después de haber probado el violín y el fagot, en la Orquesta de Niños de la Provincia. Allí tuvo un profesor al que siempre agradecerá su empeño en "formar" la mano izquierda y más tarde, en Buenos Aires, otro a quien agradecer que el 90% del esfuerzo en tocar un instrumento de cuerda lo requiere el arco.

Después de probar brevemente el trabajo en orquestas profesionales, se dirige a Alemania. En la Hochschule für Musik "Franz Liszt" de Weimar se dedica a pulir su técnica hasta límites insospechados con el profesor Christoph Spehr.

Al mismo tiempo descubre, no sin horror, que requiere menos dedicación aprender a tocar el concierto de Elgar que pronunciar correctamente "Streichhölzchen".

Además de las obras "standard" para violonchelo, enriquece su repertorio con música celta, tango y barroco en diferentes proyectos y lugares.

A día de hoy, continúa tocando y aprendiendo el violonchelo barroco sin descanso que, junto a la enseñanza y sus hijos, son sus mayores pasiones.